La mejor manera de conocer cuál es exactamente el tipo de piel que tenemos y el estado de la misma es mediante la realización de un análisis de piel.
Se utilizan para ello los "Dermoanalizadores" o "Analizadores de piel", que son aparatos más o menos sofisticados con los que se pueden medir determinados parámetros que nos permiten conocer cuáles son las necesidades de la piel en ese momento. También se pueden realizar análisis de cabello y cuero cabelludo.
Se utilizan para ello los "Dermoanalizadores" o "Analizadores de piel", que son aparatos más o menos sofisticados con los que se pueden medir determinados parámetros que nos permiten conocer cuáles son las necesidades de la piel en ese momento. También se pueden realizar análisis de cabello y cuero cabelludo.